No administres tu tiempo, administra tu energía

Para aumentar la energía (y aprovechar más el tiempo), haz un pequeño cambio en tu rutina. La forma en que organizas tu horario diario es importante, pero no tanto como la forma en que administras tu energía. El tiempo es finito, pero tu energía puede incrementarse.

Entonces, ¿qué tal un entrenamiento matutino o una caminata a media tarde para dar un impulso de energía?

Los trabajos difíciles pueden ser más fáciles a primera hora, o más tarde, una vez que hayas alcanzado tu ritmo. Los refrigerios frecuentes y ricos en proteínas a menudo suavizan los niveles de energía durante todo el día. ¡Experimenta!

“Un hombre no necesita ser brillante o ser un genio, todo lo que necesita es energía.” – Albert M. Greenfield

Consejo de la Semana #56: Educación