Invierte tu tiempo como tu dinero

Los expertos en administración financiera nos instan a “pagarse a sí mismo primero”: coloca los primeros dólares de tu remuneración en una caja de ahorros, no lo que te queda después de los gastos. Trata al tiempo de la misma manera, y así podrás garantizar que te quede suficiente para lo que más importa.

Programa tus compromisos personales, familiares o comunitarios tal como lo harías con cualquier obligación laboral. Entonces, trata tu agenda como no negociable. Bloquea el tiempo en tu calendario para que sea claramente visible, incluso escribiendo “Reservado”.

“Al invertir, lo que es cómodo rara vez es rentable.” – Robert Arnott

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